Abadal Mandó

Autenticidad y paisaje boscoso

Pioneros desde hace 15 años en trabajar con la variedad autóctona mandó, Abadal Mandó es un tributo al Bages y a nuestro espíritu innovador. Su maduración tardía y su resistencia a las altas temperaturas hacen que ésta sea una variedad que se adapta bien al cambio climático.

Abadal Mandó

Abadal Mandó nos traslada en medio del bosque del Bages con aromas florales, de algarroba y sotobosque y un fondo especiado, de regaliz y fruta madura. La boca es equilibrada, golosa y redonda, con un final que recuerda la tipicidad aromática de esta variedad y una acidez viva que le confiere larga vida en la copa. Frescura, elegancia e identidad varietal

Abadal Mandó nos traslada en medio del bosque del Bages con aromas florales, de algarroba y sotobosque y un fondo especiado, de regaliz y fruta madura. La boca es equilibrada, golosa y redonda, con un final que recuerda la tipicidad aromática de esta variedad y una acidez viva que le confiere larga vida en la copa. Frescura, elegancia e identidad varietal.

Crianza en barrica de roble
y en ánfora de arcilla.

Durante este tiempo se realizan trabajos de pigeage para favorecer la extracción aromática varietal, así como el color. 12 meses de crianza: 40% en barrica y 60% en ánfora de arcilla.

Abadal Mandó

Los orígenes de la variedad mandó

Los orígenes de la variedad mandó en nuestra zona están documentados.

El primer documento data del año 1901 y el año 1929 también aparece citada, junto a la variedad sumoll, como la variedad de uva tinta más generalizada en El Bages. No obstante, la revolución de la industria textil condujo al abandono progresivo de las plantaciones de viñedo y a la desaparición de la mayoría de estas variedades.

Desde Abadal hemos iniciado la tarea de investigación y recuperación de esta variedad ancestral a partir de unos viñedos residuales localizados en las poblaciones de Navás, Cardona y Rocafort (en la comarca de El Bages), de unos 50-60 años.

Abadal 5 Merlot
Abadal Picapoll
Abadal Nuat